¿Por qué no cobró penal en el Superclásico? El desenlace de la polémica con el árbitro y los 'golpes' de los jugadores

Editor 21 Apr, 2026 ... min lectura

El Superclásico entre River y Boca Juniors, disputado el pasado 20 de abril de 2026, dejó en el aire una polémica que involucró a múltiples actores clave: el árbitro, el VAR y los jugadores. El punto de inflexión fue la última jugada del partido, donde el árbitro principal, Darío Herrera, no cobró penal. Este hecho generó una serie de reacciones que, según fuentes cercanas, revelan una complejidad en la toma de decisiones durante un partido de alto impacto.

¿Por qué no cobró penal? La explicación de Herrera

Según el testimonio de Darío Herrera, el árbitro principal, el no cobro de penal se debió a la ausencia de un elemento clave: el contacto físico que, según el reglamento, debería ser evidente. Herrera explicó que en la última jugada, el jugador River no tuvo un contacto claro con el balón, sino que la situación fue demasiado rápida y el árbitro no pudo confirmar una violación.

El debate se intensificó cuando se mencionó al árbitro del VAR, Héctor Paletta, quien fue objeto de críticas por su decisión. Según fuentes internas, Paletta se encontraba en el centro de la polémica por no haber convocado a Herrera para revisar la jugada. Esto generó una desconfianza entre los equipos y, en algunos casos, una falta de comunicación entre los árbitros.

El contexto: ¿Por qué el VAR no funcionó?

El VAR, en este caso, no tuvo una intervención directa. Los árbitros de la categoría, como Paletta, tienen la responsabilidad de decidir si una situación requiere revisión. En este caso, el árbitro principal, Herrera, no tuvo la oportunidad de ver la jugada en tiempo real, lo que llevó a una decisión que, según los jugadores, no fue justa.

  • El árbitro principal (Herrera) no tuvo la oportunidad de ver la jugada en tiempo real.
  • El VAR (Paletta) no convocó a Herrera para revisar la situación.
  • Los jugadores se quejaron por la falta de claridad en la decisión.

La polémica no solo involucra a los árbitros, sino también a los jugadores. En el caso de River, el volante Leandro Paredes aseguró que 'no fue penal', mientras que Boca Juniors tuvo una respuesta que, según fuentes, fue más contundente. El desenlace final fue que el partido terminó con un resultado que, aunque no fue decisivo, generó una gran cantidad de discusiones en redes sociales y medios locales.

Este caso es un ejemplo de cómo las decisiones en el campo pueden tener consecuencias a largo plazo. Los árbitros, tanto el principal como el VAR, deben estar preparados para manejar situaciones ambiguas. Además, el contexto histórico del Superclásico, un partido que suele ser muy emocionante, amplifica la importancia de cada decisión.