El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ha emitido una alerta amarilla para múltiples provincias en el noroeste argentino, anticipando un evento climático significativo con una proyección de cuatro días consecutivos de tormentas intensas y lluvias acumuladas de hasta 60 milímetros en algunas regiones. Según el pronóstico, el fenómeno se intensificará desde el miércoles 11 de marzo, con una combinación de nubes negras, actividad eléctrica y vientos fuertes que podrían impactar directamente a provincias como Tucumán, Salta y Jujuy.
El fenómeno, descrito por el SMN como un «muro de nubes negras», implica una acumulación masiva de agua en el suelo debido a la intensidad de las precipitaciones. Estas condiciones, combinadas con la alta temperatura del suelo, generan una mayor cantidad de agua en el aire, lo que potencia la formación de tormentas más fuertes. En áreas donde la vegetación es densa y los suelos están saturados, el riesgo de deslizamientos y olas de agua se incrementa significativamente.
La alerta amarilla, emitida por el SMN para 11 provincias, incluye zonas con alta vulnerabilidad ante las consecuencias de los eventos climáticos extremos. En particular, las regiones de Tucumán y Salta, que suelen ser afectadas por fenómenos similares, enfrentarán una mayor probabilidad de inundaciones y daños en infraestructuras. Además, en áreas rurales, el riesgo de erosión y sequías secundarias se agrava debido a la intensidad de las precipitaciones.
El SMN ha señalado que las lluvias acumuladas en las próximas 48 horas podrían alcanzar niveles históricos en el noroeste argentino, con temperaturas que, aunque no extremas, podrían ser suficientes para crear condiciones propicias para la formación de tormentas. En esta situación, es fundamental que las autoridades locales y las comunidades en zonas vulnerables se preparen adecuadamente para mitigar los posibles efectos de las lluvias intensas.
La alerta amarilla por tormentas en 11 provincias, según el SMN, se prolongará durante el período de 48 horas, con recomendaciones específicas para la población en zonas afectadas. Las recomendaciones incluyen la evacuación de zonas en riesgo, el cuidado de animales domésticos y el cierre de áreas con riesgo de inundación. Además, se recomienda a las personas en áreas urbanas y rurales que estén en zonas vulnerables a mantener sus sistemas de drenaje funcionales para evitar daños.
El fenómeno climático actual, descrito como un «diluvio histórico», no es un evento único en el contexto climático global. Sin embargo, su intensidad y duración en el noroeste argentino, combinada con las características geográficas y climáticas locales, representa un desafío significativo para las comunidades afectadas. Los científicos destacan que, en algunas regiones, las lluvias intensas en este periodo del año suelen ser un indicador de un