El Consejo Nacional de Trabajadores (CNT) y la Confederación General del Trabajo (CGT) han iniciado una reunión de urgencia para analizar las posibles consecuencias de la reforma laboral que se encuentra en trámite en el Congreso Nacional. Esta reunión, organizada por la CGT, busca definir estrategias para una posible huelga general que podría impactar a millones de trabajadores en el país. El objetivo principal es rechazar la reforma laboral antes de que se convierta en ley, lo cual generaría un impacto significativo en el ámbito económico y social.
Según fuentes cercanas a la CGT, la reunión se llevó a cabo en el marco de una estrategia más amplia para enfrentar la propuesta del gobierno, que busca reducir el tiempo de trabajo y ajustar las condiciones laborales. La reforma laboral, que se encuentra en una fase crítica de aprobación, ha generado un amplio descontento en el sector laboral, especialmente entre los trabajadores de la economía informal y aquellos en sectores clave como la salud, la educación y la industria.
El presidente de la CGT, Miguel Ángel Pizzorno, destacó en una rueda de prensa minutos después de la reunión que el gobierno ha sido «muy claro en su intención de aprobar la reforma laboral», pero también reconoció que el sector laboral debe actuar con rapidez. «Es urgente que todos los sectores se unan para evitar que esta reforma se convierta en ley», dijo, agregando que la CGT está en contacto con todas las fuerzas políticas y organizaciones para coordinar un movimiento nacional.
El análisis de la reforma laboral por parte de la CGT se enfoca en los efectos que podría tener en el ámbito laboral, especialmente en relación con el tiempo de trabajo, las condiciones de trabajo y los derechos de los trabajadores. Según el análisis preliminar, el proyecto de ley podría reducir el tiempo de trabajo en un 15%, lo que generaría un impacto directo en el rendimiento y la productividad de los trabajadores. Además, el proyecto incluye cambios en el régimen de horas extras, lo que podría generar una crisis en el sector de la construcción y la industria.
La CGT ha expresado su preocupación por el aumento de la informalidad laboral, que según datos de la última encuesta del INDEC, se ha elevado un 8% en los últimos dos años. Esto es un tema de gran relevancia para la CGT, ya que el aumento de la informalidad laboral podría llevar a un incremento en las desigualdades sociales y económicas. Además, la CGT ha destacado la necesidad de garantizar que los trabajadores en el sector de la salud y la educación no se vean afectados por las medidas propuestas.
El gobierno ha respondido a la presión de la CGT, afirmando que la reforma laboral es necesaria para mejorar la productividad y la competitividad del país. Sin embargo, la CGT se ha posicionado como una voz opositora a la reforma, argumentando que el proyecto no es adecuado para el contexto actual del país. La reunión de urgencia también busca definir los pasos que la CGT podría tomar para evitar que la reforma se convierta en ley,