Alerta amarilla por tormentas: ¿cómo afectará el clima en Argentina durante las próximas dos semanas?

Alerta amarilla por tormentas: ¿cómo afectará el clima en Argentina durante las próximas dos semanas?

Argentina está en medio de un periodo de inestabilidad climática que se traduce en alertas amarillas por tormentas en múltiples regiones del país. Según el Instituto Nacional de Meteorología y Geofísica (INMG), las próximas dos semanas presentarán lluvias de variada intensidad, con acumulados más significativos en el norte y el centro-este del territorio nacional. Este pronóstico es crítico para sectores agrícolas y comunidades rurales, donde las condiciones climáticas pueden tener un impacto directo en la productividad y seguridad.

En el contexto nacional, el pronóstico indica que el centro y norte del país recibirán lluvias intensas, con algunas áreas experimentando caídas de agua abundante, ráfagas de viento y ocasional caída de granizo. Estas condiciones se prevén en las próximas 14 días, desde el 11 hasta el 22 de febrero, según datos del Instituto Nacional de Meteorología y Geofísica (INMG). La información es especialmente relevante para regiones donde el agua es un recurso crítico, como las zonas agrícolas que dependen de precipitaciones regulares.

Es importante destacar que en la Patagonia (oeste y sur) se esperan lluvias y lloviznas aisladas, un fenómeno menos intensivo que en el resto del país. Este patrón climático refleja las variaciones naturales en el sistema climático argentino, donde las precipitaciones suelen ser más variables en áreas remotas y con menor densidad poblacional.

La alerta amarilla activada en siete provincias, según el medio La Gaceta, señala una alerta por tormentas intensas que podrían causar daños en áreas rurales. Los efectos incluyen ráfagas de viento potentes, abundante caída de agua y posibles acumulaciones que podrían afectar la infraestructura local.

Este fenómeno no solo afecta a las zonas urbanas, sino también a las actividades agrícolas, donde el clima es un factor determinante en la producción. El sector agropecuario, que aporta USD 52.900 millones al país y representa el 75% del mundo, está en una situación crítica ante la posibilidad de alteraciones en las precipitaciones.

La actividad del INMG ha sido clave en la detección y prevención de eventos climáticos extremos. Su labor es esencial para minimizar riesgos en zonas vulnerables, como las zonas rurales y regiones con altos niveles de exposición a fenómenos climáticos.

Para las próximas semanas, se recomienda a las familias y actividades en áreas afectadas seguir las indicaciones de las autoridades locales, especialmente en zonas con alta densidad de población y actividades económicas críticas.

El pronóstico de lluvias hasta el 22 de febrero proporciona un marco claro para la preparación ante posibles eventos climáticos. La coordinación entre instituciones como el INMG y otros organismos gubernamentales es clave para garantizar una respuesta efectiva y temprana ante estos fenómenos.