El presidente de la Cámara Minera de Chile, Manuel Viera Flores, ya se está pronunciando sobre el avance del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) en Argentina. Según su declaración, el gobierno de Milei logró en 18 meses lo que Chile no logró en 10 años. Este comentario, que circuló en redes sociales y medios locales, ha generado preocupación en el país vecino, especialmente en un contexto donde Chile ha sido históricamente líder en la atracción de inversiones mineras en América Latina.
El RIGI, aprobado en julio de 2024, busca facilitar la implementación de grandes proyectos mineros en Argentina mediante incentivos económicos y regulaciones simplificadas. Su objetivo principal es estimular la inversión en una región que, hasta ahora, ha tenido dificultades para atraer proyectos de alto valor. El sistema se enfoca en reducir los tiempos de tramitación y garantizar la seguridad jurídica para los inversores extranjeros, algo que, según análisis de expertos, es clave para la estabilidad de proyectos en un mercado tan dinámico como el minero.
El contexto histórico es crucial aquí. Chile, con su tradición de liderazgo en la minería, ha sido el país más productivo en el sector durante décadas. Desde el siglo XX, el país ha sido el principal exportador de cobre en el mundo, con una cartera de más de 100.000 millones de dólares en proyectos mineros registrados. Su modelo, basado en una estructura reguladora sólida y una base de infraestructura avanzada, ha sido replicado por otros países en la región. Ahora, con el RIGI, Argentina busca posicionarse como un nuevo jugador en el mercado minero, competiendo directamente con Chile y Perú.
¿El RIGI puede superar la experiencia de Chile?
Manuel Viera Flores, presidente de la Cámara Minera de Chile, destacó que el RIGI representa un cambio radical en el panorama minero argentino. Según él, el sistema busca no solo atraer inversiones, sino también mejorar la eficiencia y la sostenibilidad de los proyectos. Esto es especialmente relevante en un contexto en el que el sector minero enfrenta desafíos climáticos, como la necesidad de minimizar el impacto ambiental en zonas que antes eran consideradas marginales.
La preocupación en Chile no es nueva. En el pasado, Chile ha sido el país con mayor cantidad de proyectos mineros en América Latina, con una cartera de más de 100.000 millones de dólares. Ahora, con el RIGI, Argentina podría superar este hito en menos tiempo que Chile lo hizo en su propia historia. Según datos recientes, el sector minero argentino necesita más de 32.000 millones de dólares en inversiones para alcanzar los niveles de producción que Chile ha logrado en décadas.
- El RIGI facilita la creación de proyectos mineros con menos burocracia
- Argentina tiene un potencial en recursos como cobre, hierro y plata
- Chile sigue siendo el líder en proyectos mineros en el continente
El desafío para Argentina no es solo la cantidad de recursos, sino también la capacidad para adaptar sus políticas a un mercado que, según expertos, está cada vez más exigente en términos de sostenibilidad y transparencia. Si el RIGI logra sus objetivos, podría ser un paso importante hacia la integración del sector minero en el contexto global.