El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió una alerta naranja para seis provincias del país este lunes, 9 de marzo, previendo una oleada intensa de tormentas, lluvias intensas y ráfagas de viento que afectarán significativamente a las zonas más cercanas a la Capital Federal. Según datos del SMN, esta alerta se activa ante condiciones atmosféricas de alto nivel, con una proyección de 7 días consecutivos de precipitaciones y vientos fuertes que podrían causar daños en infraestructuras y áreas urbanas.
El fenómeno se debe a una combinación de factores climáticos, como el desarrollo de sistemas de baja presión y la influencia de corrientes atmosféricas tropicales, que han provocado un aumento en la intensidad de las precipitaciones en el área metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y otras regiones estratégicas. En la zona de Buenos Aires, se esperan lluvias intensas que podrían superar los 100 milímetros en algunas zonas, lo que representa un riesgo elevado para zonas con terrenos vulnerables, como áreas urbanas con infraestructura antigua o zonas con riesgo de inundación.
Según el informe del SMN, las provincias afectadas incluyen la provincia de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, La Pampa, Mendoza y San Juan. Estas zonas han sido identificadas por el Servicio Meteorológico Nacional como prioritarias para la implementación de medidas preventivas, como la evacuación temporal de zonas de alto riesgo y la activación de sistemas de alerta temprana para reducir los impactos de las tormentas. Además, se recomienda a la población evitar actividades al aire libre y asegurar que las viviendas estén bien protegidas contra el agua.
En el área metropolitana de Buenos Aires, el clima ha estado nublado desde el sábado, con temperaturas que han oscilado entre 12 y 15 grados centígrados. La combinación de la presencia de nubes altas y la intensidad de las precipitaciones ha generado una situación crítica en áreas donde la infraestructura no está diseñada para soportar la magnitud de las tormentas. En este sentido, el SMN advierte sobre el riesgo de acumulación de agua en zonas de alto riesgo de inundación, especialmente en áreas con terrenos lluviosos y zonas que han sufrido problemas previos por desbordamientos.
La alerta naranja, que se mantiene vigente por 72 horas, es una medida preventiva para evitar daños que podrían ser graves en las próximas 72 horas. El SMN recomienda a los habitantes de las zonas afectadas que estén atentos a las actualizaciones en tiempo real y que se preparen para posibles eventos adversos, como la inundación de calles, derrumbes de tierra, y fallos en el sistema eléctrico.
En el contexto nacional, este fenómeno representa parte de una tendencia climática más amplia que incluye un aumento en la frecuencia de eventos extremos, como las tormentas intensas y las lluvias prolongadas. Estos eventos,