¿Cómo se hizo la despedida tumbera al ladrón de 14 años abatido por un policía en Lanús?

¿Cómo se hizo la despedida tumbera al ladrón de 14 años abatido por un policía en Lanús?

El pasado lunes, 26 de febrero, se produjo una despedida tumbera en el barrio de Monte Chingolo, en Lanús, para despedirse del adolescente Alejo Jairo Zahir Mesa (14 años), quien murió tras ser baleado por un fracontirador de la Policía Federal Argentina (PFA) durante un enfrentamiento con cuatro jóvenes. Según fuentes cercanas al evento, el menor fue abordado por un grupo de jóvenes que incluía a sus tres cómplices, lo que provocó que el policía se defendiera con disparos para evitar un presunto robo de una moto.

El incidente ocurrió en el contexto de un conflicto entre el grupo de jóvenes y un grupo de policías, que se desarrolló en un momento de tensión en la zona. Los familiares y amigos del adolescente, en una expresión de dolor y respeto, organizaron una ceremonia con una caravana de motos que recorrió el barrio, realizando disparos al aire para honrar a su amigo. Este tipo de despedidas, conocidas como 'tumberas', son una práctica tradicional en ciertas comunidades argentinas, especialmente en zonas rurales y urbanas, donde se utiliza la fuerza y el poder de la moto como símbolo de unidad y pertenencia.

La despedida tumbera, en este caso, se realizó de manera particular: los familiares y amigos del adolescente, que se unieron a la ceremonia, realizaron un recorrido con motos que, a través de sus motores, generaron un sonido intensivo en el área. El evento tuvo lugar en un espacio público, y se observó que los participantes utilizaban un lenguaje específico, como 'mal ahí Zahir, compañero, te fuiste', para expresar su dolor y su despedida. Este tipo de rituales no solo son una forma de despedida, sino también una manera de transmitir el mensaje de que el joven no fue solo un ladrón, sino un compañero y un amigo.

El incidente se desarrolló en el contexto de una mayor presencia de jóvenes en las calles, especialmente en zonas donde las oportunidades económicas son limitadas. El hecho de que un adolescente de 14 años haya sido involucrado en una situación tan grave ha generado una reflexión sobre la necesidad de mejorar las condiciones en las áreas urbanas y rurales, así como en las comunidades marginadas. La situación también resalta la importancia de la interacción entre las fuerzas de seguridad y los jóvenes, ya que, en muchos casos, los jóvenes pueden ser víctimas de la violencia en lugar de ser parte de ella.

Según la información disponible, el adolescente Alejo Jairo Zahir Mesa era un jugador de fútbol en el Club Atlético Juventud, una institución que se dedica a fomentar el desarrollo deportivo y social en el área. Este hecho ha generado interés en las redes sociales, ya que muchos jóvenes en el área están buscando oportunidades para participar en actividades similares. El incidente también ha generado una discusión sobre el uso de las fuerzas de seguridad, especialmente en áreas donde los jóvenes tienen menos oportunidades económicas y sociales.

La despedida tumbera, aunque es un ritual tradicional, también refleja una necesidad de