La Iglesia Mormona en Canadá: Consolidación y División Teológica

La Iglesia Mormona en Canadá: Consolidación y División Teológica

La Iglesia Mormona, conocida como la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (LDS), ha desarrollado una presencia significativa en Canadá, con la creación de una nueva zona canadiense dentro de la estructura de la organización. Este movimiento refleja una estrategia de adaptación que busca integrar mejor a los miembros en el contexto cultural y legal canadiense. Según un reporte reciente, el presidente de la zona canadiense, el padre Vern P. Stanfill, ha destacado la importancia de contribuir al desarrollo del país como buen ciudadano, en lugar de mantener una dependencia exclusiva con Estados Unidos.

Esta consolidación en Canadá ha generado debates sobre la cohesión teológica dentro de la propia Iglesia. Mientras tanto, en el ámbito internacional, la Iglesia ha enfrentado críticas por la falta de claridad en sus prácticas espirituales, especialmente en los templos donde algunos miembros no perciben una experiencia espiritual intensa. Según el artículo When You Don’t Feel the Spirit in the Temple de Meridian Magazine, muchos creyentes experimentan momentos de conexión con el Espíritu que son más sutiles y menos dramáticos, como el calentamiento suave en el pecho o una sensación de paz constante, en lugar de los fenómenos más intensos que se esperan.

El hecho de que la Iglesia LDS no pueda integrarse en el Consejo Canadiense de Iglesias es otro ejemplo de la discrepancia teológica. Según el portavoz del consejo, el 26 miembro, se requiere que las organizaciones miembros sepan la doctrina trinitaria, lo que representa un obstáculo para la inclusión de la Iglesia LDS, ya que esta organización no reconoce la Trinidad. El Consejo Canadiense de Iglesias, que representa el 85% de los cristianos en Canadá, tiene como criterio principal la confesión de Jesucristo como Dios y Salvador según las Escrituras, mientras que la Iglesia LDS sigue una doctrina monoteísta.

En el ámbito internacional, la Iglesia LDS también está dedicando nuevos templos en diferentes países, como el templo de Alabang en Filipinas, dedicado por el presidente David A. Bednar, que resalta la importancia del templo como lugar de luz y dirección en un mundo cada vez más confuso. Este evento, celebrado en enero de 2026, demuestra la expansión global de la Iglesia, aunque también pone de manifiesto las diferencias en la interpretación de la experiencia espiritual entre sus miembros.